
Hay pruebas irrefutables de que Hystericman existe y no es un invento.
Hace muchos años Freud (lease Froid)inventó una palabra con la que los hombres iban a empezar a torturarnos: ¡Sos una histérica!, gritaban ante la mínima pavadita. Pues bien, ahora los histéricos son ellos. Hystericman vive, respira y camina por la calle. Es ése que esta siempre ahí, a punto caramelo justo para comérselo hasta que ¡puf! Vuelve a desaparecer. Dice que si pero que no, no pero que si, un poco pero no tanto, mmm… si… mmm… no se… mmm… vemos que onda, te invita a tomar algo pero nunca concreta, pasa un fin de semana con vos y al otro ni siquiera te contesta los cinco mensajes que el dejas en el celular, viene cuando quiere, se va cuando se le canta, es confuso, contradictorio y te adora y te ignora en idénticas proporciones. Nunca te agarra del todo y nunca te suelta del todo, por las dudas. Para colmo, tiene la capacidad de mutar con lo cual no es fácil identificarlos a simple vista aunque después de dos o tres conversaciones, una ya puede dar un diagnóstico mas que acertado; ese bombón que viene caminando hacia nosotras con esa sonrisa que nos mata es un Hystericman con todas las de la ley.
No hay comentarios:
Publicar un comentario